8 de abril de 2008

Pregúntale al agua...


Espero no tener que pedir derechos de imagen a la que aparece en la foto… aunque verdaderamente no se ve…

Todo ésto es porque estuve mirando carpetas y carpetas de fotos, recordando momentos y momentos, para mí inolvidables… y podría plasmar aquí cientos de esos instantes, pero hoy me he decidido por poner esta foto, y retratar ese instante, porque parece una reflexión en sí mismo, aunque no sé que pasaría por la cabecita de la protagonista en cuestión…
Es una foto que me encanta, quizás porque expresa mucho, revela como una especie de sentimiento que habita en ese lugar, y que traspasa la imagen.
Tal vez no en ese momento, posiblemente ahí no estaba preguntándole nada al agua, porque no tendría nada que cuestionarse… pero para lo inquieta que es esta chica, que se tome unos momentos de reflexión y de generosa contemplación de la naturaleza, ante un riachuelo de aguas ¿cristalinas?, no tiene precio.

Deberíamos preguntar tantas cosas, preguntar o preguntarnos, para que nos den respuestas o para encontrarlas nosotros mismos; reflexionar cada cosa que sentimos, y no dejarlas pasar hasta que dejemos de vivirlas, de sentirlas.
Respirar hondo, consultar con la almohada, esperar un instante antes de reaccionar con una decisión, contar hasta diez… cosas que hacer antes de plantearte cosas, de tomar decisiones, de elegir caminos en la vida… pero siempre con el corazón, siempre atendiendo a eso de vivir el presente, a eso de aprovechar las oportunidades, no dejar pasar trenes aunque no nos queramos subir…

¿Y por qué no preguntarle al río? A lo mejor encontramos más respuestas que en la almohada, quizás en sus aguas aparezca nuestro destino perfecto, ese que siempre quisimos alcanzar, ese que a veces no logramos, por dejar pasar, por olvidar… ¿Y si el agua trae un torrente de sueños hasta nuestros pies? ¿Y si nos salpica la ilusión, y esos sueños se convierten en realidad? Qué bueno sería que nos dijeran cuál es nuestro camino acertado, que nos lo enseñaran, para llegar a ese perfecto destino, y quedarnos si nos gusta; o para cambiarlo, si queremos una vida distinta…

Yo quiero verlo, quiero ver que sería de mi si… y que sería de mí si no…
Preguntémosle al agua. Pregúntale al agua.