2 de marzo de 2009

Un sueño de dos...

Caminaban por la ciudad sin rumbo fijo ni dirección. Laia y Samuel paseaban por las calles, sin saber adonde les llevarían sus pasos, sin percatarse de lo que ocurría a su alrededor, viviendo en un mundo sólo para dos.
Hablaban sobre cosas triviales, se reían sin motivo aparente, se entendían… y siempre había sido así. Laia y Samuel eran amigos, eran cómplices, no les hacía falta decir nada: sonrisas, miradas, sobran las palabras…
Un día se amaron, ahora solamente se quieren. En el pasado se lo dieron todo, pero la vida los separó; y aunque se compenetraban, eran muy diferentes y ambos lo sabían. Por eso se acabó.
Pese a todo, los dos se seguían teniendo muy presentes, contaban el uno con el otro incondicionalmente, había algo especial, de esas cosas que no se pueden explicar. Sabían que la vida se la había jugado, y de algún modo, ambos tenían una cuenta pendiente con su mayor enemigo. El destino.

Al cruzar un puente, se detuvieron advertidos por la luz rosada del atardecer, y se apoyaron en la barandilla a contemplar el ocaso. El río a sus pies, y en el horizonte las montañas donde se conocieron, las que les vieron crecer, dibujaban una silueta incomparable, mientras el sol se intentaba esconder. El cielo se tiñó de rosas y morados, y en ese instante sus miradas tropezaron. Una sola palabra se escapó de los labios de Samuel: bésame.
Laia le miró, sin comprender, y sin apenas darse cuenta, se fundieron en un beso eterno, un beso especial, dulce como el chocolate, distinto a todos los demás, que apaciguaba el deseo que les consumía por dentro. No había nada que decir, no había tiempo para hablar.

Sin saber cómo llegaron hasta allí, Laia y Samuel se encontraron abrazados en una bañera en plena ebullición. La luz parpadeante de las velas que les rodeaban, eran el marco perfecto para tenerse el uno al otro. Inmersos en el agua cubierta de pétalos de rosa azules y verdes, nadaban en un mar turquesa dando rienda suelta al amor. Samuel reposaba en la bañera con Laia sobre él, enredados bajo el agua, cuerpo sobre cuerpo, piel con piel…

Salieron del baño y cubrieron su desnudez con un par de albornoces blancos. Samuel le vendó los ojos a Laia, y depositó otro beso dulce en sus labios… Ella esperó, hasta que Samuel le indicó que retirase la venda que ocultaba su mirada, y a la luz de las velas, distinguió un camino de pétalos azules, que esta vez formaban una suerte de río que emanaba a sus pies. Avanzó sobre los pétalos, a medida que la penumbra acariciaba su piel… El río desembocaba en otro mar azulado: una cama cubierta por completo de pétalos, otro océano en el que zambullirse los dos… Laia se detuvo ante la cama, y notó un beso en el cuello, un suave roce que le hizo estremecer. Apartó su pelo, mientras el albornoz se deslizaba por su piel, hasta que cayó a sus pies… Los dos querían ahogarse en su mar, en ese océano de emociones, necesitaban su calor, devorarse en un rincón…
Laia y Samuel se amaron flotando en ese mar de pétalos, sin pensar en el mañana, disfrutando de los segundos que les concedía el reloj… sin saber si hacían bien o mal, simplemente entregándose a lo que sentían en ese momento, queriéndose, acariciándose con manos ardientes y temblorosas, insaciables de calor…
Durmieron abrazados, bajo la misma sábana, compartiendo cada respiración, latiendo al unísono su corazón. Laia fue la última en cerrar los ojos, y lo hizo con una sonrisa en los labios, pensando en que lo único que importaba, es que estaban juntos en ese instante.

Poco después Laia se despertó. Aún era de noche, y pese a la oscuridad que la envolvía, vislumbró la cruda realidad. Samuel no estaba, el mar de pétalos en el que se había sumergido era tan sólo un sueño alentador. Estaba en otra habitación, sola, perdida… Se tocó los labios, y pudo percibir aún el sabor del chocolate. Comenzó a susurrar su nombre en la oscuridad: Samuel… Pero sabía perfectamente la respuesta: El silencio.
Le llamó más fuerte, se negaba a alejarse de él… Cuanto más débil era el recuerdo, más gritaba en el silencio… La voz de Laia invocando a Samuel retumbaba en la habitación, mi nombre se oía cada vez más claro, incluso pude sentir sus labios en mi mejilla, su mano acariciando mi rostro, y su voz que no paraba de reclamarme.

Al fin comprendí, que en este sueño no era un mero narrador, éste era un sueño de dos.
Me desperté. Seguía envuelto en ese mar verdeazulado de pétalos de rosa… Laia estaba a mi lado, susurrando mi nombre, acariciando mis labios. Me besó. Esta vez nosotros le ganamos la batalla al destino.
– Pensé que te perdía. – susurró Laia – Soñaba con esta noche, creí despertar y ya no estabas. Te tenía y te perdí.
– Lo sé. – dije tomando su cara entre mis manos – Pero estoy aquí, y ésto no es un sueño.

La abracé. Nos fundimos en un abrazo que significaba un mundo para los dos. Dejé que esas fueran las últimas palabras que saliesen de mis labios, aún teniendo la certeza de que el destino nos llevaría, de nuevo, por distintos caminos. Pero ahora estábamos juntos, fundidos en ese abrazo eterno sin importar los segundos que quedasen por vivir… Porque mientras lo vivimos, yo también fui feliz…

Relato inspirado en sueños ajenos.
Gracias Laia, por cederme los derechos.

28 comentarios:

X dijo...

El final me ha recordado a una canción de Calamaro, Socio de la soledad, y el título, aunque diferente, a Un juego de dos, de Andermay. xD

Quizá excesivamente edulcorado para mi gusto, pero muy bien confundidos realidad y sueños, como en la "vida real". :)

laia... ;) dijo...

......increible.......
Me ha encantado... me ha llenado de ilusiones, xk aunk muxas veces nos esforcemos en pensar k los sueños...sueños son, a veces el destino te depara grandes sorpresas ¿quien sabe...?
Me he estremecido muxas veces al leer algo escrito por ti, pero esta vez...esta vez me has dejado sin palabras...y escuchandolo con la musica...inmejorable
por cierto,el final... brutal!! jejjeje
Muxas gracias por describir aquel sueño k surgió de la nada hace escasos dias...por cuidar cada detalle con el misma sutileza k el chocolate cuida tu boca...mmmmm...
solo me keda decirte: CHAPÓ!! (me quito el sombrero)
...simplemente...gracias!
bsines

Ailën dijo...

Y es que los sueños, como la realidad, a veces nos llevan por caminos tan inexplorados que se juntan y entremezclan =D

Y a tí te ha salido algo GRANDE.

Besos!

Yopopolin dijo...

X, si cierto es que es un ambiente muy dulzon el que he retratado... pero es que me tenia que ceñir a esos detalles, segun lo que Laia me conto, que me parecio tan hermoso... soy un romantico, que le vamos a hacer...

laia, me alegra que te haya gustado... la intencion era que revivieras tu sueño. espero haberlo conseguido

gracias ailën! eso de que es GRANDE me ha llegao!!

bsssss

Esther dijo...

Me ha encantado de verdad ,lo has descrito todo al detalle..y para mi tiene el toque perfecto de dulzura (será que a mi me gusta más lo dulce que a x jajaja)

besitos

El extraño desconocido dijo...

Buena historia, Yopo! No le hagas caso a X que va de tipo duro pero luego es un sentimental, jejeje.
Un abrazo

Parsimonia dijo...

Qué difícil es escribir sobre el sueño de otra persona, pero lo has conseguido muy bien. Parece que lo hubieras vivido tú.
Por cierto, me han entrado ganas de darme un baño, :D.
Besos.

Yopopolin dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Yopopolin dijo...

pues nada, a darse baños de sales con petalos de rosas azules y verdes, que aunque sean transgenicas y caras, existen!! xDD

no pero es verdad... X tiene razon, es un ambiente demasiado "romanticon" (y mira que odio esa palabra...) para mi gusto personal... si por mi fuera, hubiese omitido muchas cosas, y puesto alguna que otra... xD. Pero esta vez queria ceñirme a lo que, emocionada, me habia relatado Laia...

Pese a todo, a mi sigue gustandome... xD

bss

melocotón dijo...

Pero que bonito xD xd!!!(olé y olé por esa vena romántica!!!)
besotesssss

Parsimonia dijo...

Lo de los textos dulces y azucarados es cuestión de gustos.
A X y a mí nos gustan moderados de glucosa, pero eso no significa que sean malos.
Hay a quienes les gusta los tocinos de cielo y los merengues y otros somos felices con croissants, ja, ja.
En cualquier caso los pasteles están buenos.
Besos.

el centollo mecánico dijo...

¡Carpe diem! y mañana Dios dira en el mejor de los casos...¡magnifica historia! un saludo Yopo

X dijo...

Hay que ver cómo sois, jajajaja, ya dije que el relato me gustó, simplemente que a mí me gustan más ligeros de azúcar, pero eso no quita que yo sea romántico como el que más, además Yopo ya dio sus razones para haberlo hecho así. ¡Y punto en boca! :D

Sandra dijo...

ainsss que bonito, que de amor, que de romanticismo.

Aunque no me queda claro si es un sueño o es real!.

Besos.

Yopopolin dijo...

jajaja, que si X, que si... si yo en realidad estoy contigo... tiene demasiado azucar... y no es muy habitual en mi... pero eso, ya dije antes... ya di los motivos y seria repetirme... xD

Sandra, el sueño al final resultó ser real para los dos: Laia soñaba que no era real,se despertaba y no habia pasado... y samuel soñaba lo que laia soñaba, pero se despertaron, y sí, lo habian vivido...

salu2

Lía dijo...

Me ha encantado, con su dosis de azúcar extra y todo! Que gusto escribir tan bien Yopo y sobre todo que gusto leerte!
Me parece un buen regalo para Laia!
Besos

Superpatata dijo...

Me ha encantado la historia. La has descrito tan bien que parecía que la estaba viviendo.
Saludos!!

bea dijo...

Ala! vuelves con tu vena romántica, que yo sé que siempre la has tenido. Me ha gustado mucho, sobre todo el final, más que por las florituras. Porque el final, es francamente brutal, como decían más arriba. Una gran idea ese desenlace. ¿También fue soñado por Laia? Sí es así, que mente tiene la chica, menudos sueños!!

1beso!!

Sitopon dijo...

A mi me ha gustado, hay muchos estilos, y el algodon de azucar con miel y aspartamo es uno mas.

El proximo con mucha sangre, que seguro que a X y a mi nos gusta mas ;)

Yopopolin dijo...

Sitopon, esos tambien son los que mas me gustan a mi.. relatos de asesinatos, crimenes por resolver... un con finales dramaticos... pero en la variedad esta el gusto... jeje. salu2

bea, el final es cosecha propia. La idea tan rebuscada de los sueños sobre sueños etc... es mia... el sueño de laia se acaba en el momento en que se despierta y es solo un sueño... lo demas, producto de mi imaginacion... xD

lia, superpatata... gracias!! besets

Nebulina dijo...

Jo, que bonito...
Un besazo!!

Mary Lovecraft dijo...

Precioso! me encantó la dulzura y delicadeza con que describiste la historia...me transmitist paz.

un beso Yopo!

Odi Noyola dijo...

^-^ ¡Muy interesante! esto y toodo el blog. Me encanta eso de los signos suspensivos. ♣

Anónimo dijo...

Como ya sabes que te leo, y mi clandestinidad ha quedado reducida a la nada, hoy me he atrevido a comentar. No conocía yo tu vena literaria, y parece que es muy interesante. Buen relato, y mejor final.

Un abrazo!

FeR

xenia dijo...

Ais! me ha gustado mucho Yopo, el toque de dulzura a mi si me va porque soy una romántica empedernida y la verdad que te ha quedado muy bien, algo diferente a todo lo que te había leído hasta ahora, enhorabuena!!

Besitos dulces! :)

perdida en lo irreal dijo...

Aunque los sueños sueños son que agradable es poder disfrutar de ellos, algunos a veces se nos olvidan y ya no los podemos disfrutar, con esto conseguirás que Laia siga disfrutando de su sueño y además le has añadido un final muy bueno.
Me ha gustado, gracias por tu texto.

perdida en lo irreal dijo...

Aunque los sueños sueños son que agradable es poder disfrutar de ellos, algunos a veces se nos olvidan y ya no los podemos disfrutar, con esto conseguirás que Laia siga disfrutando de su sueño y además le has añadido un final muy bueno.
Me ha gustado, gracias por tu texto.

Yopopolin dijo...

odi noyola, y perdida en lo irreal, bienbenidos al blog! gracias por pasaros!!

fer, te decidiste a comentar?? jeje. pues para otra vez en vez de poner tu nombre al final, le das a Nombre/URL y pones fer!! xDDD

saludos a todos, y graciasss!!!