5 de enero de 2010

Magos

Con 7 años, el pequeño Manuel, al que todos llamaban Manu, seguía creyendo en los reyes magos. Antes de coger las vacaciones de Navidad, le dijeron en el recreo que los reyes no existían, que eran los padres. Se le vino el mundo encima, pero se negó creerlo. Él veía mucho más factible que los reyes pudiesen recorrer el mundo en una noche, dejando regalos a todos los niños. Porque si no, ¿quién se comía el turrón que él dejaba cada año para los reyes?

El 5 de enero, tras dejar la leche y el turrón sobre la mesa del salón y poner sus zapatillas bajo el árbol de Navidad, el niño se fue a la cama con un único propósito: Demostrarse a sí mismo que los reyes existían, y que papá y mamá no tenían nada que ver en todo eso. Por ello intentó no dormirse con todas sus fuerzas, sujetó sus párpados con los dedos, pero a pesar de sus esfuerzos, Morfeo venció.

Había pedido a los reyes una bicicleta y un parking de cuatro pisos con gasolinera, para jugar con su colección de coches. Quizás fue precisamente soñar con sus regalos, lo que hizo a Manuel despertar. Abrió los ojos y sonrío, pensando para sus adentros que tal vez no fuera demasiado tarde. Escuchó ruidos en el salón. Se acercó a la puerta entreabierta y vio a su padre tomándose la leche y comiéndose el turrón que él había dejado para Melchor, su rey mago favorito. Bajo el árbol había una caja cuadrada, envuelta en papel dorado. Pero ni rastro de la bicicleta. Una lágrima surcó su rostro al pensar que en el cole tenían razón. Volvió sin hacer ruido a su habitación.

Oyó a su padre acostarse, pero él ya no podía dormir. Cuando la casa yacía en silencio, un sonido extraño le sobresaltó. Se levantó de nuevo, y le faltó tiempo para plantarse ante la puerta del salón, ahora cerrada, y mirar a través del ojo de la cerradura. Allí estaba Melchor, que ayudado por Gaspar y Baltasar colocaban,
al lado del árbol, una bicicleta gigante con un radiante lazo rojo.
El pequeño fue corriendo a la cocina, llenó un vaso de leche y cogió unas galletas. Regresó al salón, abrió la puerta de par en par, y vio la flamante bici nueva, pero ni rastro de sus majestades. Manu sonrío. Por algo les llamaban magos.

22 comentarios:

Yopopolin dijo...

Así fue como Yopopolin descubrió la gran mentira de la humanidad... xD.
Casi todo es autobiográfico. La niña que me lo dijo en el cole, los 7 años, la bici, el parking, ver a papá bebiéndose la leche, mirar a través de la cerradura... y evidentemente, no encontrar ni a Melchor, ni a Gaspar, ni a Baltasar.

Me gusta mucho más la versión 2010. Que dura es la vida! jaja

Mary Lovecraft dijo...

Yopo, me has hecho llorar con este cuentito :'( (para entender, leer el post d X de hoy titulado 'Eran los padres')

:'((((

Claire dijo...

¡¡Que penita!! Una de las grandes desilusiones de mi vida fue enterarme de la realidad de los reyes magos...se rompe un hechizo.
A mi también me gusta más tu versión 2010.
Un abrazo y aunque sean los padres... ¡¡Que tengas muchos regalos mañana!! :-)

Ankara dijo...

Jajaj pobre Yopo... Yo nunca creí en los Reyes Magos así que no sé lo que es esa sensación, pero pobrecillo, aún así me pongo en tu lugar..xDD

Por cierto, el otro día me di cuenta de que sí tenemos un blog en común, el de Ese momento esa canción! :)

Un abracin Yooopo

Anna dijo...

Oh, es muy bonito Yopo... y seguro que para muchos aniños hoy será así :P

Besos!!

Yopopolin dijo...

Mary, es que el de X de hoy es crudo hiperrealismo!! xD

Claire, imaginate que antaño hubiese podido ver con mis ojos, la version que en ahora creé... hubiese sido la re-leche! jaja

Ankara, yo a Aprilis lo conoci gracias a tu blog! asi que antes, no debiamos tener ningun blog en comun... xD

Anna, ojala muchos niños sigan con esa ilusión año tras año, y ningun mal compañero se la estropee...

X dijo...

El hiperrealismo es lo mío. :P

Oye, y ya que es autobiográfico, ¿quién coño pagó la bicicleta? xD

Yopopolin dijo...

X, en este mundo hiperreal, la bicicleta la pagó papá... jaja. Y en el mundo de fantasía e ilusión, en el que me gustaría seguir creyendo, la bici es el regalo de los magos... xD

ampa dijo...

Pobre Manu Yopopolin....aunque por lo menosle has dado su bicicleta...seguro que la merecía!!

shopgirl dijo...

Preciosa historia, debería ser así para siempre, verdad? Yo ya he perdido casi toda la ilusión, estoy deseando que haya niños en mi vida (y no tienen por qué ser mios, aunque es lo más bonito) para recuperar la magia de los Reyes Magos.

En mi caso me enteré mayorcita, me tenían bien engañada. Pero lo suficientemente mayor para comprenderlo y no llevarme una decepción, la verdad es que lo prefiero así!

CAÓTICA dijo...

El día de Reyes es el más mágico del año para mí, aparte de ser un día en el que toooodos los niños disfrutan, es mi cumpleaños, así que siempre ha sido mi día preferido...
Una vez, tendría seis años, conseguí no dormirme, y me asomé al pasillo, al fondo, la puerta del salón estaba cerrada, pero tenía una ventana de cristal esmerilado...a través de ella, pude ver la capa roja del rey Baltasar, mi preferido. Corrí a la cama, y me dormí, feliz.
Fueron los mejores reyes de mi vida...

Aunque es posible que fuera la bata de mi madre, para mí, siempre será Baltasar...

bea dijo...

Es bonito e ilusionante, pero triste y real al mismo tiempo. Lo descubriste muy pronto! Yo hasta los 10-11 años, vivía en la inopia! jiji

Espero que este año se haya portado bien Melchor.

1beso!

Yopopolin dijo...

La verdad es que yo también he perdido toda la ilusión en ese día... era tan bonito creer, que no se te pasaba por la cabeza cual era la cruda realidad...

se han portado bien los reyes?? xD

Sandra dijo...

La mayor desilusión del ser humano es cuando te enteras que los reyes no son magos.. ayss ahi cambia tu vida, para siempre!. Prefiero seguir creyendo en ellos aunque sea yo misma la que compra los regalitos.

Mª Ángeles dijo...

Qué bonito cuento!!, creo que a todos nos ha pasado alguna vez algo así, al menos en nuestros propios sueños intentamos que la magia continúe y siempre, siempre pensamos que esa es una noche mágica, no sé por qué pero algo infantil se ha debido de quedar dentro de mí que a veces me resito a que no existan.

De todas formas, que crueles son los niños que, seguramente motivados por la envidia de haber perdido la inocencia se dedican a infundir por todas partes un secreto que se guarda en las casas con mucho recelo, y es que la ilusión perdida de un niñó no se vuelve a recuperar.
Saludos

Ana dijo...

Pues lo has contado muy bien...

Muchos besitos y un feliz 2010.

Yopopolin dijo...

Sandra, no se si la mayor desilusión, pero una de las más grandes, seguro. Siempre queda lo de autorregalarse... jaja

Mª Angeles, la verdad es que los niños pueden llegar a ser muy crueles, no tienen maldad, pero por lo mismo tampoco tienen ningún tacto. La niña que me lo contó siempre será odiada por mí! xD

SOMMER dijo...

Lo verdaderamente importante es contagiarte del síndrome de Peter Pan...

S. dijo...

ja!bueno,es bonito mientras dura la ilusión no?
Mi sobrina con 9 años aún se duerme el día antes con tembliques!

Jose dijo...

La ilusión es lo último que se pierde, yo todavía la conservo a mi edad, y tú deberías hacer lo mismo. Quien sabe, quizás todo sea una tapadera para mantener el secreto de que los reyes magos sí existen en realidad. No se me ocurre mejor forma de ocultarlo que esta!

Un abrazo!

Eva dijo...

A mí también me lo dijeron en el colegio, pero un poco más crecidita que tú. Me lo creí, y en casa, después de dar mucho la lata, me lo confirmaron.

Me gusta mucho más tu historia.

Un beso!

Yopopolin dijo...

S., y eso es lo bonito, esos nervios por los reyes el dia antes... se echa de menos...

Jose, nunca lo habia pensado asi!! peores cosas se han visto, desde luego! jajaja