21 de noviembre de 2012

Puppy

Este fin de semana volví a un lugar que hacía mucho tiempo no pisaba. El pueblo. Sí, ese rincón en la montaña del que ya os he hablado en anteriores ocasiones, y que me ha fascinado desde siempre. Pues fui sin grandes pretensiones, y me encontré con el otoño en pleno auge, una mezcla de colores hermosísima que jamás había visto en este lugar. Es precioso comprobar in situ la magia de esta estación, que para mí tiene muchos más matices y tonos que la primavera, aún sin flores.

No obstante, obviando al otoño, la mayor sorpresa del día nos la dió un pequeño cachorrito sin nombre conocido, al que para facilitar el relato denominaremos Puppy. No me he roto el coco a pensar...xD. Pues bien, Puppy es un cachorro de mastín nacido hace un par de meses, que junto con dos hermanos más conforman la camada de la perra de la vecina. Su mascota, entiéndase. Los asustadizos perritos tienen una casita en su jardín, que se puede ver a través de las verjas, al acercarse. Los pobres perros estaban solos este fin de semana, ya que los dueños se encontraban en la ciudad. De esta manera, cuando llegamos, nos recibieron con abundantes ladridos, y al rato, sin saber como, Puppy se presentó en nuestra casa, feliz de haberse escapado.

Este inteligente cachorrito había salido por algún recoveco, por el que su madre obviamente no podía pasar, y por el que sus hermanos debían tener miedo siquiera de intentarlo. Al principio Puppy se mostraba feliz de ver compañía en el solitario pueblo, pero no se acercaba demasiado. Luego cogió confianza, se fue soltando, y estuvo toda la tarde con nosotros. Es un cachorrillo muuuy guapo, aunque ya tiene un tamaño considerable pese a contar solo con dos meses de vida. 

Puppy solo quería jugar. La bolsa de la basura casi no llega al contenedor porque el perrito se empeñaba en deshacer el nudo y mordisquear las esquinas. La puerta de nuestro jardín permanecía cerrada, pero en cuanto se abría un resquicio, Puppy entraba como una bala correteando. Aquí lo tenéis, en busca de juegos en medio del jardín, ¡mirad el tamaño que tiene!. La noche cayó, y había que irse, de modo que no quedaba más remedio que introducir al perro en su jardín, y devolverlo con su familia, intentando poner las medidas necesarias para que no se volviese a escapar. Dentro de unos meses, cuando lo vuelva a ver, seguro que dobla el tamaño y no tiene tantas ganas de correr... xD



11 de noviembre de 2012

Arrivée

¡Suisse, au revoir! Sí, ya estoy en España, en realidad desde hace unos días, pero he tenido la agenda francamente apretada. Sigo con muchas cosas pendientes, así que no me voy a poder extender mucho, de modo que los detalles del viaje van a tener que esperar unos días aún. 

A modo de resumen diré que envidio mucho a los suizos, por tener un país tan bello y cuidado. Me ha encantado Ginebra porque es una ciudad mágica, y también el Castillo de Chillon, que ofrece todo lo que prometía: simplemente uno de los lugares más hermosos donde he tenido la suerte de estar. Lausana también es una ciudad encantadora que pudimos descubrir fugazmente, aunque lo mejor sin duda ha sido la compañía. La aventura del viaje pronto os la relataré, amigos blogueros. ;)

29 de octubre de 2012

I wanna shout

Las noticias que nos desayunamos cada mañana no son nada alentadoras. De hecho, son justamente lo contrario; dan ganas de levantarse de la silla y acabar con todo, mejor dicho, con todos. La situación actual de sobra conocida no es más que un engaño, un invento bien tramado por las altas esferas en lo que podríamos denominar la guerra del nuevo siglo. Está en los periódicos, cada día más claro. Gracias a instrumentos económicos y deshumanizadores como la prima de riesgo o el inconcebible mercado de deuda, los ricos cada vez se hacen más ricos, gracias a que está en su mano conseguir mejores intereses con sólo una llamada a los amigos de las agencias calificadoras. Un círculo cerrado.

Mientras tanto, los países de los que sacar tajada se hunden, entre ellos el nuestro, repleto de gente maravillosa que afronta los problemas con una sonrisa en la boca. Los sueldos se recortan, los impuestos se suben, y los derechos se sacrifican para seguir manteniendo a los de arriba sin ningún tipo de disimulo. ¿Por qué nos toman por tontos? ¿Por qué continúan con esta farsa y no llaman a las cosas por su nombre? Estoy harto. Me encanta el país en el que vivo, pero no veo salidas a esta pantomima llamada crisis, y las pocas que se intuyen son incluso peores. Quiero gritar y decirle a los que gobiernan que el pueblo es el que manda. Que las extraordinarias personas que habitamos este país no merecemos esto, y que no tenemos miedo, porque lamentablemente ya queda muy poco que perder. 

En tiempos convulsos, nos quedan algunos certeros versos...
Yes, we're all wonderful, wonderful people
So, when did we all get so fearful?
And now we're finally finding our voices,
so take a chance, come help me sing this.

I wanna sing, I wanna shout
I wanna scream till the words dry out,
So put it in all of the papers
I'm not afraid, they can read all about it...

18 de octubre de 2012

Suiza por sorpresa


Las ganas que tenía de viajar desde que regresé de Oporto, me habían tenido ocupado en buscar destinos a los que hacerlo. Las fechas se decidieron hace tiempo, siendo el puente de Todos los santos el elegido por unanimidad. Cuatro días perfectos para coger un avión y desconectar del trabajo, estudios, o aquello de lo que cada uno quiera huir. El problema era el de siempre, lo caro que sale comprar un billete de avión en una época de alta demanda como es este puente. Tras mucho buscar, comparar y remirar, el único destino de Europa que salía económico era Ginebra. Así que... ¡Nos vamos a Suiza! ¡Y sin Ryanair! xD

Suiza es uno de esos países que están en medio de todo pero no reparas en su existencia. Sabes que tienen una gran calidad de vida, muy buenos chocolates y relojes, pero tampoco tienes especial ilusión en acercarte a comprobarlo. A pesar de todo, la decisión estaba tomada. Ninguno de los siete integrantes de este variado grupo había pisado nunca Suiza, así que por qué no ir a dejar nuestra huella en el pequeño país, probar sus conocidos quesos, vislumbrar las cumbres rocosas de los Alpes, y traer la maleta llenita de chocolates. ¡El plan perfecto!

Después de aceptar Suiza como próximo destino nos pusimos a investigar, y verdaderamente es un país con mucho que ofrecer. En apenas cuatro días no podremos conocer todo lo que desearíamos, pero además de Ginebra esperamos visitar la ciudad de Lausanne y los alrededores del lago Lemán, el mayor de Europa occidental. La ciudad de Montreux y el incomparable Castillo de Chillon que abre este post, uno de los más fotografiados del país, son las joyas imperdibles de esta zona. Además de todo esto, y para satisfacer la curiosidad de un grupo netamente de ciencias, intentaremos acercarnos al CERN y a su famoso acelerador de partículas, donde todo parece indicar que se ha descubierto el esquivo bosón de Higgs.

En definitiva, un país más del viejo continente que tachamos de la lista de deseos. Un destino por sorpresa gracias a las tarifas inexplicables de sus vuelos. Un lugar mágico en el centro de Europa, del que seguro volveré con mucho que contar. Por el momento sólo pido recomendaciones, ideas o consejos de todos aquellos que hayan estado o conozcan a alguien que se haya pasado por allí. Pronto os detallaré yo mis propias experiencias. :)

13 de octubre de 2012

Vuelta a la universidad

Hace unos días volví a la universidad, con mis compañeros de siempre. Aparcamos el coche dispuestos a entrar de nuevo en nuestra facultad, comprobar si nuestros sitios del aula 5 seguían como antaño, y vivir en persona el ambiente del campus otra vez. Hacía mucho tiempo que habíamos acabado, un tiempo que se cuenta ya por años, y desde entonces nuestros pies no habían vuelto a pasear por allí. 

Las hojas comenzaban a caer, los castaños de la avenida principal dejaban al descubierto los primeros erizos revolviéndose en el suelo, y el sol resplandecía como en el día del comienzo de curso. Mis compañeros de clase caminaban a mi lado, con la misma cara de 'qué cambiado está todo', y sin dejar de escudriñar todos los rincones del campus. Nueva cartelería, plazas que antes no existían, facultades nuevas en pleno big crunch de la economía, todo parecía ir viento en popa. Recorrimos varias calles, rodeando facultades, y preguntándonos si tal vez habíamos llegado muy pronto, pues todo estaba desierto.

Fijamos como destino nuestra facultad. La de Ciencias biológicas y ambientales. Caminamos despacio para que nuestros ojos se empaparan de todos los detalles, y este día permaneciera en nuestro recuerdo como algo especial. Avistamos por fin la facultad, nos dirigimos a la puerta principal, y empujamos. Nada. Estaba cerrada. Habíamos pasado por alto que era sábado, y que sólo estábamos allí para recordar viejos tiempos, un momento de nuestra vida que ya resuena lejano en la memoria. 

Antes de marchar nos percatamos de la existencia de un único letrero en la puerta de entrada. Nos acercamos muertos de curiosidad: "Créditos de hasta 2.000€ para matrículas universitarias", rezaba. Definitivamente, las cosas habían cambiado mucho por allí.


7 de octubre de 2012

El viaje de la vida


La vida. La muerte. Dos conceptos tan opuestos y al mismo tiempo tan dependientes el uno del otro. ¿Qué sería de la vida si no tuviera un fin para hacerla única? ¿Qué sería del viaje si no supiéramos que tenemos un destino inquebrantable? Sería un camino sin fin, una ruta imperecedera que acabaría por desmoronar todo lo construído. El viaje de la vida es el descubrimiento del alma, la carretera por la que conducimos con el equipaje a la espalda, y viendo por el retrovisor a los que nos acompañan.

Ayer disfruté como nunca de la televisión, y hoy tenía que hablar de esto, porque terminé de ver una serie que ha conseguido remover mis entrañas, me ha hecho reflexionar y ha asentado los senderos para explorar mi interior. 'A dos metros bajo tierra' me ha cambiado. Desde hace unos tres meses me ha dado momentos inolvidables, con ella me he emocionado en cada capítulo, incluso creo que me ha hecho mejor ser humano. Pero los últimos minutos de la serie constituyen el final más bello de la historia de la televisión. Así, sin medias tintas. Es tan coherente, tan inesperado, tan redondo, que cuando el blanco se reflejó en mis retinas, un mar de lágrimas se desbordó por mis mejillas. Era felicidad.

Hoy soy un poco más feliz que ayer, y creo que es algo que ningún programa o serie de televisión había conseguido hasta ahora. Hoy soy más consciente de que hemos de disfrutar de nuestro viaje, poner en el reproductor la música que nos gusta, bajar la ventanilla, y respirar. El viaje de la vida comenzó hace muchos años, pero hoy sé hacia dónde nos lleva. 

26 de septiembre de 2012

¿Dónde vamos a llegar?

Ayer fue el 25S, el día de la toma símbolica del congreso. Las cargas policiales enseguida se iniciaron indiscriminadamente, por mucho que el gobierno se empeñe en intentar manipular y actuar como si Internet no existiese. Los cuatro idiotas de siempre la intentaron liar, pero viendo videos por la red también se puede comprobar como muchos agentes fueron los primeros en provocar, para que las cargas fueran justificadas. No hay más que leer el 'Leña y punto', que soltaba ayer en Twitter un indeseable del sindicato de policías. Lo peor de todo es la actuación en contra de viandantes y usuarios de los transportes públicos. Uno de los videos que me ha puesto los pelos de punta es la toma de la estación de Atocha por parte de la policía. Estremecedor. Si no fuera porque hablan en castellano diría que este no es mi país. Ahora estamos en el punto en el que si alguien le pide la identificación a un polícia, éste contesta: 'Otra cosa te voy a dar'. La pregunta es, ¿dónde vamos a llegar?


24 de septiembre de 2012

Concentración

¡Eso es lo que necesito! Concentrarme. Porque es infernal trabajar durante un rato, y que una vez pasado el tiempo te des cuenta de que no has conseguido ningún resultado. Desesperanzador. Todo motivado por el más absoluto desarraigo, es decir, porque tengo cosas más interesantes en las que pensar. No, en serio, empiezo a preocuparme por mi actual estado mental, que no me permite rendir bien como escritor reputado. Espero que este estado de desánimo con la pluma no se traslade al blog, porque lo he retomado con ganas. 

Lo que mejor me funciona últimamente para conseguir un ritmo estable y una cadencia adecuada, es ponerme una música animada. Me ha dado por el último disco de The Killers, que aunque he de reconocer que no es Read my mind, ni Somebody told me, y mucho menos Mr. Brightside, alguna canción sí me gusta. Concretamente el single es el que más me sube los ánimos, así que os dejo con Runaways, mientras me intento contagiar de ese in crescendo que necesito para mi día a día como agua de septiembre.

17 de septiembre de 2012

¿Low cost o low seguridad?

En las últimas semanas Ryanair está presente en todos los informativos y periódicos nacionales. Hace unos días una despresurización causaba el pánico entre los sufridos pasajeros que viajaban a Canarias. Después un fallo técnico hizo saltar las alarmas en otro de los vuelos que operaban en España. Y este mismo fin de semana nos desayunábamos el sábado con un aterrizaje de emergencia en Barcelona, y merendábamos el domingo con otro de similares caracterísicas en Barajas. Vaya, pareciera que a los aviones de la compañía low cost líder del mercado se le hubieran estropeado todos los aviones de repente. ¿No es todo esto muy extraño?

No seré yo quien defienda a Ryanair, porque jamás lo he hecho. He sido el primero en quejarme de su trato y de sus abusivos pagos adicionales, aunque también he de decir que los viajes que he realizado con ellos han sido sin incidentes. Ahora bien, a mi todo esto me huele un poco a chamusquina. En cada noticia negativa que sale de la aerolínea se pueden leer cientos de comentarios de gente asustada que afirma no volver a volar jamás con ellos, lógico y normal. Parece que está calando el mensaje, y es que el miedo es irracional. Pero, sinceramente, no me cuadra tanta noticia de Ryanair justo ahora, aunque no digo que los incidentes numerosos de las últimas semanas sean mentira, sino justamente lo contrario. Lo que digo es que todas las compañías grandes tienen algún incidente, accidente o aterrizaje de emergiencia cada mes. Digo, que Ryanair los ha tenido en otras múltiples ocasiones, y nunca han salido en las noticias. Digo, que verdaderamente estos incidentes no son noticia, porque ocurren todos los días en todo el mundo. La pregunta es, ¿por qué solo salen los de Ryanair? ¿Por qué ahora? Tal vez porque es la líder del low cost y se está llevando de calle el mercado. Tal vez porque en Iberia hay muchos intereses nacionales y políticos. O también porque las cosas no están yendo muy bien para su filial low cost recién nacida, Iberia Express. 

Todo esto son elucubraciones y teorías de la conspiración que seguramente están muy lejos de ser verdad. Lo que está claro es que no es normal que precisamente ahora se hagan eco de estos incidentes, solamente en una compañía aérea, y luego, cuando se estrella un avión en Pakistán y no nos toca de cerca, los informativos únicamente lo resaltan en titulares. Además, es muy fácil intentar abrir los ojos y darse cuenta de que hay más intereses de por medio que la mera información, tan sólo consultando la web The aviation Herald. Se trata de una página en la que se actualizan a diario todos los accidentes, colisiones, incidencias de vuelo o noticias sobre todas las aerolíneas del mundo. Por supuesto, aparecen las de Ryanair de los últimos días, es cierto, así como otras cientos de ellas, incluyendo problemas de Vueling o Iberia. De hecho, nunca supimos de un accidente de Vueling en Berlín a finales de agosto. Tampoco de los problemas hidráulicos que derivaron en un aterrizaje de emergencia en Pisa a mediados de julio. Pero peor es lo de Iberia Express, que recién estrenada ya acumula un par de problemas técnicos en junio y este mismo septiembre, y que teniendo en cuenta las pocas operaciones que realiza, es un porcentaje mucho mayor al de Ryanair. Además, a lo largo del verano Iberia también ha sufrido varios problemas eléctricos e hidráulicos en pleno vuelo, pero todo esto jamás ha salido en los medios. La pregunta es... ¿Por qué?

En definitiva, Ryanair, a la que yo cariñosamente a veces llamo Ratanair porque cualquier día nos cobrará por respirar, tiene unos servicios pésimos, y obviamente ha cosechado algunos incidentes en los últimos meses. A pesar de ello, creo que hay intereses ocultos en agrandar incidencias habituales de los vuelos para vaya usted a saber qué fin. Que cada uno saque sus propias conclusiones.

15 de septiembre de 2012

Nostalgia

Tras mi anunciado regreso, vengo a confirmar que esta vez no iba de farol. Por fin estoy aquí. Metido de lleno en este blog que tanto he echado de menos, con la intención de hablarle al mundo. Esa es la principal diferencia con las anteriores intentonas, la ilusión. Vuelvo con pocas novedades que contar, pero con muchas ganas de escibrir, aunque sea sobre la más absoluta nada o sobre mi vecino suicida, todo se andará.

Han sido varios meses de retiro estival en los que me he olvidado por completo de que tenía un blog. ¿Qué era eso de Yopopolin?, me pregunté hace unas semanas... ¡Coño! Mi otro yo olvidado y arrinconado en un lugar de la red al que no le he dado vida desde ni se sabe. Desde entonces una palabra ha definido mi estado de ánimo. Nostalgia. Sí, Yopo estaba nostágico, el muy... y a mi no me dejaba hacer nada, pensando a cada rato lo bien que me vendría escribir de nuevo mis propias ideas, hablar sobre las trivialidades de la vida, o aventurarme de nuevo a crear en el sentido más literario de la palabra.

Nostalgia. Dícese de la tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida. Y mi dicha era el blog. Me costó reconocerlo, lo echaba de menos, lo había perdido. El diccionaio también dice que la nostalgia es la pena de verse ausente de la patria o de los deudos o amigos. Por supuesto no puede estar más acertada Doña RAE. Mi patria es la blogosfera y, aunque vengan pajaritos a sugerirme que hay principados mejores, siempre lo será. 

Y sí, también echaba de menos a los amigos. A esos sufridores lectores que me seguían en las duras y en las maduras, una frase que jamás habréis oído... Me preguntaba que sería de mi Luna turca, si Ayla seguiría tan dulce como siempre, o si Danygirl se habría cambiado el nombre de nuevo. Extrañaba las canciones de Aprilis, la X de X, las recomendaciones cinéfilas de Anna K y las conversaciones con Ardid o Pio. Deseaba saber qué sería de Claire, Rebeca y Alas, o si Marisela y Yandros ya habían dado la vuelta al mundo. Me acordaba de Nebulina y Anna cuando hablaba con mis amigos MIR, y de El extraño desconocido cada vez que veía un elefante. Quería partirme de risa con las cosas de Sandra y reflexionar con los escritos de Caótica y Ailën. Otra vez.

Estaba claro, tenía que volver.