Tarde o temprano tenía que hacer esta crítica, aunque no sea necesaria, porque voy a decir lo mismo que tantos otros… Porque la inmensa mayoría de los que han visto Up, se han rendido a sus pies. Se han dejado llevar por los globos, han subido a lo más alto, y han sido arrastrados por una cascada de sensaciones que les han hecho llorar, reír, soñar, reflexionar y disfrutar con cada segundo de la cinta. Esta crítica sobra, porque es una más poniendo la película por las nubes, corroborando que la magia de Pixar es inagotable, y que la animación es algo más que cine de dibujos. Es arte.Up comienza con un prodigioso arranque en el que se nos presenta perfectamente la historia del entrañable ancianito protagonista, la nostalgia de tiempos pasados y los recuerdos, todo sin apenas diálogo, una vida perfectamente narrada en pocos minutos. Son, sin duda, las mejores secuencias de la película, y al igual que ocurriera en Wall·E estos minutos de cine mudo, pero animado, son los que te ponen los pelos de punta, los que te hacen darte cuenta de que las lágrimas pueden brotar en cualquier momento, los que te hacen reflexionar, y en los que piensas que el dinero de la entrada ya está amortizado.
Luego el film toma la dirección esperada, baja el tono dramático para dejar paso al humor y la aventura, a una historia entretenidísima y divertida. Totalmente comprensible e imprescindible. Pero pasamos de un comienzo de diez, a una continuación más que notable, notando que hemos bajado un escalón en lo que a emoción y brillantez se refiere. Parecen haber seguido el mismo esquema que con Wall·E, que como ya comenté aquí hace un año, empezaba de forma inmejorable, pero más tarde bajaba en intensidad. Aún así los dos films se quedan con sobresaliente, porque la emoción que despenden sus imágenes no se logra fácilmente.
Además de la historia principal del protagonista y su aventura posterior, que ya sería suficiente para hacer una gran película de animación, Up profundiza en otros temas nada superficiales, deja patente los valores que importan en la vida: la amistad, el amor, la lucha por los sueños, la solidaridad… así como la ecología, el respeto, o la esperanza… Up también deja al descubierto muchas de las sombras de nuestra sociedad, nos alecciona y nos enseña el camino que no hay que seguir, nos quita la venda de los ojos a los adultos, mientras que los niños siguen atentos al colorido y la diversión. Bravo!
Up es otra joya de Pixar, que sale a obra maestra por año. Los tres últimos veranos, esta fábrica de ilusiones nos abrió el paladar con Ratatouille, nos llegó al corazón con Wall·E, y nos hizo soñar con Up. Para mí son muy grandes las tres, si bien la que más me gustó fue Ratatouille, seguida de Wall·E y por último Up, que aunque esté un poco por debajo de las anteriores, es emotiva y sincera, conmovedora e ingeniosa, sencilla pero profunda, divertida y maravillosa.
Nunca dos letras… me han hecho disfrutar tanto.


