31 de julio de 2010

Sometimes...

Algunas veces no se qué escribir. Y me siento, veo mi reflejo en la pantalla, y no hay musas que valgan. Miro alrededor buscando inspiración, y lo único que encuentro es nada.

Algunas veces vuelvo pero no es así como lo siento. Deshacer la maleta y volver a hacerla de nuevo. Pensar en el mañana como en el mayor de los anhelos.

Algunas veces intento componer un día inolvidable, y sólo me sale uno más. Sueño con ese momento, pasarme noches bebiendo... para no olvidar.

Algunas veces me refugio en el tedio. Pongo trabas al deseo de volar, contengo la respiración y hago una fotografía mental del momento.

Algunas veces finjo ser especial. Tachar la normalidad de mi lista me ayuda a sobrellevar la locura. Mi peculiar trastorno de personalidad.

Algunas veces me refugio en palabras. Mis moradas preferidas son sonrisa y felicidad. Pero las puertas no siempre están abiertas.

Algunas veces las horas pasan y mi reloj no lo marca. El sol da vueltas, pero la noche y el día son una mera cuestión semántica.

Algunas veces me muevo sin saber dónde ir. Los caminos parecen laberintos, las señales jeroglíficos, y a mí sólo se me ocurre reír.

Algunas veces pienso que nos deberían enseñar a vivir...

27 de julio de 2010

From mobile phone...

No pensé yo que el 3G fuese a ser tan útil en mi vida. Llevo unos días sin ADSL a mano, y esta tecnología móvil es mi salvación para estos momentos de desconexión. No es lo mismo que con un ordenador a mi disposición, me cuesta la vida escribir y comentaros, pero oye, al menos puedo actualizar el blog! Es más difícil poner todas sus tildes, escribir correctamente, y demás, pero aunque sea desde el móvil, paso de estar tanto tiempo desenchufado de la civilización. Incluso he podido conectarme al messenger! No me va todo lo bien que debería, pero algo es algo.

Esta entrada, como no podía ser de otro modo, va a ser corta. De hecho voy a ir terminando. Sólo quería comentaros eso, que estoy desconectado del mundo, pero no del todo... Viva el 3G, coño!

24 de julio de 2010

Summer shopping

Estos últimos días he estado haciendo algunas compras, aprovechando la época de rebajas estivales. Y yo me pregunto... ¿rebajas? Ja! Lo que son es un timo... y quiero compartir mi indignación con vosotros.

La verdad es que no me gusta demasiado ir de tiendas, pero si que intento exprimir al máximo las rebajas, comprando ropa y lo que se tercie, y poder así ahorrar unos eurillos, no sé, es como si me sintiera menos tonto! xD. De otro modo, comprar ropa dentro de un mes, a no ser que la necesite, me produce remordimientos de conciencia y de bolsillo.
Bueno, lo dicho, pese a que no aguanto normalmente el ajetreo de las tiendas, allá fui yo con mis mejores intenciones de hacer compras dignas, pero no, porque las rebajas de este año son una estafa! Más que otras veces incluso... debe ser la crisis, porque en todos los comercios veo prácticas que rozan la ilegalidad... o se sumergen en ella de lleno.

Yo tenía mirados de antemano unos pantalones en El corte inglés, y el segundo día de rebajas fui a comprármelos. Cuando llegué, me quedé petrificado con la de mierda (no encuentro otro calificativo) que habían sacado a relucir de hace ocho temporadas y media, de hecho algunas de las prendas incluso parecían apolilladas! xD. Y mis pantalones, los que yo había visto anteriormente, no estaban rebajados, sino que aparecían en el lugar de los de nueva colección. Trate de explicárselo a la dependienta, pero al final acabamos enzarzados en una conversación que no llevaba a nada, ya que ella perjuraba que era de nueva colección. Tócate la peineta! Le dije que, al menos, evitara tomarme por imbécil, que hace una semana los había visto en el mismo sitio y al mismo precio.

Otra de las cosas que me indignó sobremanera, es que a los cuatro días de rebajas apenas les quedaba nada. En Zara, por poner el ejemplo más evidente, tenían un rinconcito con cuatro prendas rebajadas mal puestas. El resto de la tienda se reservaba a la nueva colección, ¿esto puede hacerse? ¿es legal? Estos aspectos que os comento, ¿no se pueden denunciar? Quiero decir, yo no, no tengo tiempo ni ganas para cambiar el mundo, pero ¿no existen inspecciones o alguna herramienta administrativa para que se les caiga el pelo? Porque vamos, se ríen en la cara del consumidor...

En definitiva, tras tres intentos de rebajas, y el tercero os puedo asegurar que ha sido el último, vengo más decepcionado que nunca. El compreteo veraniego solamente ha merecido la pena por mis nuevas All star, de las cuales me enamoré al instante. Ellas han salvado mis rebajas...

21 de julio de 2010

¿Por qué?

¿Por qué? Por qué me asedia un porqué cuando no tengo un “no sé” para responder. Por qué me miro y no me veo, si a mis ojos llega luz como a los otros, si mis manos también son de carne, hueso y piel. ¿Por qué?

Tal vez porque las ventanas sin cerrojos a las que me asomo se me antojan cuadrados sin vida anclados a la pared. Como los recuerdos de imágenes malgastadas en rectángulos de papel, como las miradas y sonrisas de antaño, que se difuminaron en los días de lluvia y tormenta, y que ni siquiera el arco iris pudo resolver. Salga el sol por donde quiera, temiendo volver a caer, esperando verte pronto en la cuneta, expectante y solitario, como ayer.

Por qué me tengo que preguntar lo mismo una y otra vez. Sin saber qué hice mal en otra vida para caminar sobre la duda, para esperar en el andén un tren que tal vez no se detenga al verme. Nunca. ¿Por qué yo?
¿Por qué?

18 de julio de 2010

Tacones lejanos

Sabía que su vida se había ido a pique, pero no lo quería creer. Por el momento, era más fácil lacerar su esófago a sorbos de nostalgia. Un trago. Otro. Vaciaba su copa rebosante de odio y rencor, al tiempo que la reponía de la botella de lágrimas negras que tenía a su disposición. Buscó con la mirada algún rastro de vida abstemia a su alrededor. El camarero parecía ser el único organismo cuya piel no destilaba alcohol. En su lugar, el cuerpo del fornido mesero esparcía un hediondo halo de sudor. No sería un problema para llevárselo a la cama. Y así fue, a los pocos minutos ya cabalgaba sobre él.

No estaba orgullosa de sus últimos días, así como tampoco lo estaba de su vida. Lo había tenido todo, pero había acabado como su compañera de habitación del colegio mayor. Ebria cada dos días, o sobria un día sí, otro no. Abierta de piernas cada noche, entregando su alma al mejor postor, vendiendo dignidad en las esquinas a cambio de unas sucias monedas, de un nombre o una dirección, tal vez del inigualable elixir del olvido en el que se había convertido, para ella, el alcohol.

Ella, la mujer de largas piernas, asomada a unos zapatos de aguja. La que subió a lo más alto, la que no se sabe cómo, más rápido cayó. La que presumía de marido, de fabulosa casa, de deportivo a la puerta y de perro labrador. Ésa que ahora calzaba un zapato roto, y otro al que no le falta el tacón. La que lleva haciendo la calle dos semanas, desde el fatídico día en que todo se derrumbó. Ella, la mujer que se encargaba de esconder los paquetes que movía su marido, sin cuestionar su origen, sin preguntar su destino, a cambio de los pendientes de diamantes que siempre soñó, del Rolls que jamás condujo, de todo eso que la engalanó por fuera, y que por dentro la pudrió.

Fue hace quince días cuando le cambió la vida, cuando llegó a casa y vio que su marido ya no estaba. Su cuerpo, en cambio, aún vertía sangre sobre la alfombra de angora que él mismo le compró. En ese instante se dio cuenta de que en este juego no siempre se gana, ni cuando el jaque mate se ve cerca, ni cuando crees estar casada con el rey de la droga, porque en el tablero tan sólo era un peón.
Oyó ruidos en el piso de arriba y se escondió en el armario del vestíbulo. Pudo ver al asesino, que se iba sonriente, tras completar su misión. Pronto volverían a su casa, a por ella. Así que se fue, con lo puesto, para no volver. Con una imagen grabada en la retina: El hombre que lo mató.

El corpulento mesero. El del olor a sudor. El pestilente asesino que ya gemía bajo las nalgas de la mujer de los zapatos de tacón. Ella se quitó el que le quedaba sano, y volcó sobre su víctima la copa de rencor, hundió el indómito tacón y atravesó el vientre del que un día tiñó de rojo la alfombra de su salón.
Salió de allí desnuda, descalza, con el llanto entrecortado entre sus senos. Y corrió. En su cabeza aún resonaba la banda sonora de su vida, el compás de sus días, el eco lejano de sus zapatos de tacón.

15 de julio de 2010

300

Si lo hice con las 100, y con las 200, no podía ser menos con la efeméride de las ¡¡300 entradas!! El tiempo pasa, y este blog se hace mayor inexorablemente, pero lo veo hecho un chaval! Creo que está en su mejor momento...

Con motivo de este aniversario, me he sentado en mi silla de director, he gritado “acción”, y me ha salido este humilde video de homenaje al blog, y de agradecimiento a todos vosotros... Gracias por seguir ahí... Gracias por encontrarme...

video

12 de julio de 2010

La victoria es mi destino


Hace casi un mes que depositábamos toda nuestra fe, toda nuestra confianza en la selección española, en la roja, que ha recorrido el camino de la ilusión con maestría para llegar al único destino posible. La victoria.
Parecía imposible tras la derrota ante Suiza, pero se consiguió. ¡¡Somos campeones del mundo!! Lo escribo, y aún no me lo creo del todo... Esto es mágico, histórico, un momento inolvidable en la vida de cada uno de los españoles.

La roja logró algo muy grande, y aunque no haya desplegado su mejor juego durante el campeonato, ha demostrado al mundo que era la mejor, que lo merecíamos. Pensábamos que podíamos lograrlo, y pudimos.
Es una pena que no haya sido mostrada al mundo toda la brillantez de los nuestros, pero es porque no nos han dejado jugar. Es triste que casi todos los equipos a los que nos hemos enfrentado, algunos tan grandes como Holanda o Portugal, hayan renunciado a jugar al fútbol, y sólo hayan salido al campo a intentar no perder con España, con el mejor equipo del mundo. Únicamente los alemanes estuvieron valientes, y fueron a ganar el partido. Pero enfrente estaba nuestra roja, que casualmente cuajó el mejor partido del mundial.
Porque, señores, en esto del fútbol, a día de hoy, somos los mejores, y cuando nos dejan jugar, lo demostramos. Los holandeses lo sabían e intentaron pararnos a base de patadas. Del arbitraje mejor ni hablamos. Estaban consiguiendo lo que querían, hasta que llegó el genio de Iniesta y en el último suspiro soltó un derechazo con toda la rabia acumulada, la de un equipo que perseguía un sueño, la de 47 millones de personas que empujaban a más de 9000 Km. de distancia. Y fue entonces cuando tocamos el cielo.

Ganamos. Que sí, que somos campeones!! Hace dos años empezábamos a rescribir la historia, y hoy hemos grabado el nombre de España con letras doradas en la historia del fútbol. Nos tachaban de eternos aspirantes, de no demostrar nada en las citas importantes... pero ahora, con la copa del mundo en nuestro poder, con el doblete histórico para esta selección, no hay quien nos pare. Hemos callado muchas voces, cerrado muchas bocas, respondido a muchas críticas, como lo sabemos hacer, jugando al fútbol. Señores, estamos en la gloria. Disfrutémoslo.



P.D. Y si de tapar bocas se trataba, anoche estos dos lo hicieron de la mejor forma posible. Viva la naturalidad! Y el amor, qué coño! xD

7 de julio de 2010

The story ain´t over...

En esta entrada, la primera programada del verano, os quería hablar de Avantasia. Qué es eso, os preguntaréis... Pues lo definen como un supergrupo, con un estilo un tanto inclasificable, que va desde el rock al heavy, con reminiscencias sinfónicas y operísticas. Es muy distinto a lo que yo suelo escuchar, pero esa mezcla de géneros me ha conquistado... y quería compartirlo con vosotros.

Resulta que es un grupo alemán, pero... ¡en realidad no son un grupo! Este proyecto nació de un tal Tobias Sammet, que contrató a unos cuantos artistas y músicos de contrastada calidad, para darle forma a lo que tenía en mente: Su nombre era Avantasia.
Poco a poco ha ido forjando este proyecto, con distintos artistas invitados en cada uno de los discos que ha ido lanzando al mercado. Una idea original en este mundo de la música, en el que casi todo está inventado, ¿no os parece?

En las últimas semanas, he escuchado varios discos de Avantasia, y me han encantado. Quizás la única pega que les pongo, es que el estilo está tan meridianamente definido, que muchas canciones suenan peligrosamente similares. Mismos ritmos, casi idénticas letras. Pero todo ello se compensa con algunas verdaderas joyas que se encuentran entre sus sencillos. Como la que hoy os traigo para presentaros este grupo, o cantante, o proyecto, o lo que quiera que sea: Avantasia. Os dejo con ellos hasta mi inminente regreso...

3 de julio de 2010

Seis ojos ven más que cuatro

Yopo usa gafas. Sí, no sé si os lo había comentado alguna vez, o si os lo imaginabais, pero el caso es que no me quedó más remedio que ponérmelas, cuando mi visión se negó a discernir más allá de su irrisorio umbral de percepción.
Desde hace algunos años, mi visión ha ido mermando poco a poco, y el diagnóstico fue claro: Miopía. En un primer momento no me recomendaron las gafas, pues era muy poco lo que tenía en cada ojo. Pero este último año ya me costaba distinguir las señales lejanas en la carretera, e incluso a las personas! xD. De modo que me saludaban desde lejos, y muchas veces respondía sin saber de quién se trataba. Por eso, finalmente, me tuve que comprar unas gafas. Estos son los comienzos de la historia de “Yopo cuatro ojos”.

En poco tiempo me he dado cuenta de que ser un cuatro ojos es muy incómodo. No porque las gafas me molesten, no. La incomodidad radica en llevarlas encima allá donde vayas: Que si me dejé la funda de las gafas en casa, de modo que ya no me las puedo quitar en todo el día, porque vaya usted a saber dónde las dejo. Que si las olvidé en el coche, y ahora las necesito en casa y tengo que bajar a buscarlas al coche, y viceversa... Uf, un rollo patatero... necesitaba una solución.

Y la encontré: Zennioptical.com. Una óptica online! ¿Lo que? ¿Esas cosas existen? Pues resulta que sí, ¡y funciona de maravilla! La encontré por casualidad en un foro, y leí buenas referencias. Por ello me animé a comprar unas gafas de repuesto, ¡online! Esto es el summun de la innovación en el comercio... xD.
Es una óptica americana, que tiene unos precios asombrosos, desde ocho dólares las gafas completas, y con una variedad difícil de creer. Solamente tienes que saber las dioptrías que tienes en cada ojo, y la distancia interpupilar (que si no te la han facilitado en tu revisión ocular, te la puedes medir tu mismo) y ya está. Así de fácil. Encargas el modelo de montura que más te guste, eliges los cristales (monofocales, bifocales, antirreflectantes...) y pagas cómodamente con tarjeta de crédito. Los gastos de envío son diez dólares, más caros que algunos de los modelos de monturas, pero es que, aun así, puedes comprarte unas gafas de calidad por un precio de otro siglo. La única desventaja es que no te las puedes probar.

La compra llega a tu casa por mensajería en diez escasos días (me tardaron menos que las que compré en una óptica de a pie), con una funda (que no es nada del otro jueves), y una gamuza, todo en perfectas condiciones. Y no os penséis que la calidad es mala: comparándolas con mis primeras gafas, son similares, y ya se me han caído dos veces y no se han roto... xD. Tan malas no serán...

En definitiva, que si necesitáis unas gafas de repuesto, de buena calidad, y a precios de risa, con esta óptica online no os arrepentiréis. Yo he quedado pasmado, pero también muy satisfecho!